La prueba de aptitud física (TAF) es una de las etapas exigidas en los concursos de seguridad pública. Cada concurso contiene una lista de actividades físicas que los candidatos deben realizar para aprobar esta fase. Como correr, saltar, nadar, hacer flexiones, dominadas y demás.
Hay muchos casos de candidatos que aprueban el examen de conocimientos y posteriormente suspenden la prueba física.
Y uno de los principales errores es dejar la preparación para la víspera de la prueba física.
En este artículo hablaremos sobre cómo prepararte para la prueba y superar esta etapa a la primera.
¿Cómo se realiza el TAF?
En el TAF se evalúa la condición física para realizar determinados ejercicios dentro de un tiempo y/o rango de rendimiento predeterminado.
Por ejemplo, prueba de 12 minutos, dominadas, natación, abdominales, etc. Todas se realizan por tiempo o con un mínimo de repeticiones. Por eso, necesitas algunos meses para prepararte física y mentalmente.
La prueba de aptitud física está diseñada para evaluar la capacidad de una persona para realizar las funciones típicas del puesto que ocupará.
Primer consejo: ¡no dejes de entrenar!
No dejes de practicar actividad física; mantente activo incluso mientras estudias para los exámenes de conocimientos. Sabemos que el tiempo escasea durante el estudio, ¡pero con organización lo lograrás! Es más fácil preparar a alguien que ya tiene una base que a alguien completamente sedentario.
¡Entrena siempre «para más»!
¡No… eso no significa entrenar horas y horas!
Exagerar con el volumen de entrenamiento puede ocasionar problemas físicos, y una lesión a punto de quitarte el puesto de tus sueños no parece nada bueno, ¿verdad?
Conoce muy bien la prueba del TAF
En cuanto se publica la convocatoria del concurso, allí ya se describen los ejercicios que se evaluarán en el TAF.
Mujeres y hombres deben prestar atención al número de repeticiones y a la distancia que deberán recorrer por minuto en las carreras y la natación.
Normalmente, las cifras son menores para las mujeres. Y aquí es donde entra el «entrena para más». Por ejemplo: si tienes que correr 2.400 metros en 12 minutos, prepárate para correr 2.400 metros en 11 minutos.
¿Por qué?
Muchas veces, durante la prueba de aptitud física, aparece el nerviosismo natural. Por eso, entrena siempre un poco más de lo que necesitas. Sin excederte, pero teniendo una «reserva de seguridad».
Planifica tus entrenamientos
Si la prueba exige que corras 2 km, ¡no necesitas entrenar para correr una prueba de 10 km! ¡Evita el desgaste innecesario! En general, procura mejorar el tiempo y no aumentar la distancia.
Presta atención a tu alimentación
El objetivo aquí no es estético, sino tu futuro profesional. ¡Creo que no hay una motivación mayor que esa!
Y en un TAF, si tienes mucho sobrepeso… tendrás muchísima dificultad para alcanzar las metas que te exija el examinador.
Un ejemplo de ello son las famosas (y temidas) dominadas. Con un peso corporal elevado, es mucho más difícil ejecutar el ejercicio correctamente.
Un consejo obvio, pero muchas personas cometen el error de no alimentarse correctamente antes de este tipo de prueba. Evita los alimentos pesados y grasosos para que tu rendimiento no se vea perjudicado.
Sé perseverante
¿Nunca has logrado hacer ni una repetición completa de dominadas y la prueba de aptitud física exige 3?
¡Empieza desde cero!
Para este ejercicio específico, necesitas fortalecer los músculos de la espalda (principalmente el trapecio y el dorsal ancho), los deltoides y los bíceps.
Por lo tanto, antes de intentar ejecutar este movimiento, fortalece los músculos que intervienen en él. Incluso te sugiero progresar en la máquina Graviton. Lo mismo ocurre con movimientos como las flexiones de brazos (pectorales y tríceps) o los abdominales.
¡Ahora eres tú contra ti mismo!
Aunque el día de las pruebas aparezca un Usain Bolt a tu lado, no hay nada que temer… Si tu rendimiento te garantiza aprobar, tendrás el mismo empleo que cualquiera que se crea el «campeón olímpico».
En la gran mayoría de los concursos públicos, la prueba de aptitud física es eliminatoria, ¡no acumulativa!
Simula las condiciones del día del TAF: procura entrenar a la misma hora a la que se realizará la prueba y con el calzado y la ropa que usarás ese día.
Prevé y evita sorpresas en el TAF
¿Ya revisaste todo el material necesario para realizar la prueba? Por ejemplo, unas zapatillas nuevas pueden causar ampollas y molestias.
Al igual que en una planificación deportiva, la semana previa a la competición debe tener un volumen de entrenamiento reducido, para que puedas llegar al TAF con la máxima reserva de sustratos energéticos.
Incluso te sugiero que suspendas toda actividad física entre 3 y 4 días antes de la prueba, para evitar lesiones inoportunas. Tampoco te acuestes tarde la noche anterior al TAF, pues lo último que quieres es sentir sueño el día de la prueba de tu vida.
Y para terminar: ¡la ansiedad es normal! Pero ten presente que solo llegaste al TAF después de haber aprobado el examen de conocimientos.
¡Así que prepárate para otra victoria! Espero haber sido de ayuda y ¡mucha suerte con el TAF a todos los aspirantes! #VEMPROTREINO




